Lo real existe dentro,
el afuera es ilusión,
disfrazada con apariencia
de rígida situación.
Ese es justo el problema
en este mundo del revés:
lo real es invisible,
la ilusión es solidez.
Por eso, existe el peligro,
la triste posibilidad,
de que lo verdadero pueda ser
aplastado por la realidad,
eclipsando con su densidad
lo que no se puede ver,
esa magia invisible
que fluye dentro del ser.
Mira al pequeño gusano,
inocente se sueña volando,
vislumbra que en las alturas
los árboles va visitando,
aunque al abrir los ojos
se desmorona su vuelo,
al caer en la realidad
de que se arrastra contra el suelo.
Sino, bajo la tierra
observa a la semilla,
también sueña con alturas
y con follajes que brillan,
pero cuando el sueño acaba,
la golpea la realidad:
en su vida no hay luz
solamente oscuridad.
Y qué hay de ese joven,
buena gente, soñador,
que no puede evitar
soñarse siendo pintor,
pero que al salir del trance
se encuentra en la oficina,
preso entre las paredes
que su sueño aplastaría,
si tan solo supiera
que este sí es verdad,
y confiara en su poder
de transformar la realidad.
Pero hay miles de semillas
que se pierden sus rosas,
y cientos de gusanos
que olvidan su mariposa,
por haber subestimado
el poder de lo invisible,
por haber desatendido
ese susurro sensible,
que nace desde el centro
del mismísimo corazón,
recordando el destino,
señalando la dirección.
No mires hacia afuera
en busca de lo real,
solo tu ser más profundo
conoce tu potencial.
Jamás permitas que la realidad
logre sepultar tus sueños,
por pequeños que parezcan
ellos del mundo son dueños.
No dejes de regarlos
con tu atención y energía,
la existencia los puso allí
para que florezcan un día.
NAGARI, Versos para el Camino
No creas demasiado en la realidad que ven los ojos, pues a pesar de aparentar ser sólida como roca, es maleable como el agua. No subestimes jamás el poder de lo invisible, pues a pesar de ser intangible como el aire, tiene el poder de moldear realidades al igual que éste moldea inmensas montañas de arena.
En lo invisible, querido amigo, está la semilla, ¡de eso no hay dudas! la cuestión es: ¿la estás regando? Así como una planta se riega con agua, la semilla de los sueños, la semilla de nuestro potencial interior se riega con confianza. Así es, con confianza, confianza en esa energía que reverbera en tu interior y lo hace vibrar y expandirse más allá de sus límites, confianza en esa visón que nace de tu fuente y te muestra un hermoso tú, poderoso y florecido, confianza querido ser, en los regalos ocultos que resplandecen en tu interior.
Por favor, cuando tu potencial interior cante no los trates como si fuera una ilusión, no lo trates como un delirio de grandeza, trátalo con el amor y cuidado que se merece, pues en esa canción está la música que la vida quiere cantar a través de tus labios; no te prives, no nos prives de escucharla.